Si
tuviéramos que definir con una sola palabra la Catedral
de Murcia, tal vez la más acertada sería HUELLAS,
evidentemente, por ser éste el nombre de la importante
exposición celebrada durante el primer semestre del
año 2002; pero, sobre todo, por su pasado - ya que
nada mejor que este extraordinario edificio para reflejar
la memoria del tiempo, el arte y la historia de Murcia-
y por su presente y futuro. Para el murciano -al que no
le es indiferente, pues quiere, siente y se enorgullece
de su catedral- y para el visitante porque dejará
una impronta inolvidable en sus retinas.
El edificio se construyó sobre el terreno que ocupaba
una antigua mezquita árabe. En el año 1385
se iniciaría la cimentación, en 1.388 se pondría
la primera piedra y en 1.394 se comenzó la obra nueva,
consagrándola en octubre de 1.467. El transcurso
de los siglos hizo que en ella se conjugasen diferentes
estilos: Gótico, Renacimiento y Barroco, que junto
con sus rasgos propios que han hecho de ella una obra ecléctica.
La Torre-Campanario (1521-1791) mide 90 metros de altura
(95 con la veleta), siendo distinta la anchura de los cinco
cuerpos que la componen. Es una magnífica y feliz
conjunción de diversos estilos. Francisco y Jacobo
Florentino son los autores del primer cuerpo, de planta
cuadrada, de estilo renacentista con ornamentación
del plateresco hispano. El segundo cuerpo, realizado por
Jerónimo Quijano, corresponde a una fase más
purista del mismo estilo. El tercer piso es de estilo barroco,
el cuerpo del campanario rococó y el remate cupulado
de acento neoclásico lo trazó Ventura Rodriguez.
Destacan en el cuarto cuerpo los llamados "conjuratorios",
desde los que se conjuraban las tormentas con el Lignum
Crucis.
Las Campanas, a excepción de la llamada "Mora"
(siglo XIV), que se conserva en el Museo de Bellas Artes,
son del siglo XVII y XVIII. Todas ellas tienen nombre: la
de los Conjuros, la Catalana, la de la Oración, la
Fuensanta, la Concepción, la Segundilla..., siendo
la principal de todas la mayor, también llamada Agueda-martillo.
Las veinticinco campanas han servido desde tiempo inmemorial
para anunciar a los murcianos las temibles riadas, así
como las guerras, pero también celebraciones, alegrías
y festividades.
El interior es en su mayor parte gótico. Su trazado
es de tres naves con girola y capillas. Estas últimas
se dedican a los santos patronos de los gremios, y enterramientos
de obispos y nobles que fomentaron o colaboraron en su construcción.
Entre sus capillas (23) hay que destacar la Capilla de Girola,
llamada de los Vélez, de estilo gótico flamígero,
con una impresionante cúpula estrellada de diez puntas,
la Capilla de Junterones, una de las grandes obras del renacimiento
español, la de la Inmaculada, barroca... También
destacan la sillería plateresca del coro, el trascoro,
la portada de la antesacristía etc.
En el altar mayor se conservan el corazón y las entrañas
de Alfonso X que así lo dispuso en su testamento
en prueba de su amor a Murcia y la fidelidad que la ciudad
le demostró.
El exterior
La Puerta de los Apóstoles (1488. Diego Sánchez
de Almazán), de estilo gótico, así
llamada por las esculturas de los cuatro apóstoles
en las jambas. Hay un escudo en honor de la reina Isabel
la Católica.
La Capilla del Marqués de los Vélez sobresale.
De planta poligonal, está adornada con el escudo
de los Chacones y el de los Fajardos, sostenido por dos
hombres salvajes, resaltando también la cadena de
piedra que la recorre.
La Puerta de las Cadenas: tiene dos cuerpos: el inferior,
del siglo XVI, y el superior, del siglo XVIII. En la portada
renacentista aparecen tres relieves de los hermanos San
Leandro, San Isidro y San Fulgencio.
La Fachada Principal, joya del barroco internacional de
excepcional belleza, se proyecta como una fachada retablo
conjugando originalidad y síntesis de los conceptos
típicos del barroco. Única en su género,
se levantó a iniciativa del Cabildo, con ayuda del
Cardenal Belluga -cardenal en Roma y gran benefactor de
la ciudad- e intervención de la Corona, y fue realizada
por Jaime Bort, de estilo Barroco-Rococó.
La Exaltación de la Virgen María -a quien
está consagrado el templo- y la glorificación
de la Iglesia se conjugan en el impresionante imafronte.
Está configurada en dos cuerpos horizontales divididos
por grandes columnas corintias sobre altos pedestales, con
una enorme exedra central y tres calles verticales, a cada
una de las cuales corresponde una puerta.
Destacan la hornacina central de la coronación de
la Virgen, el ventanal del segundo cuerpo, el altorrelieve
de la Asunción, las figuras de los cuatro Santos
de Cartagena (S. Fulgencio, S. Leandro, S. Isidoro y Sta.
Florentina), la estatua de Femando III el Santo...
Catálogo en piedra de la historia y del arte en Murcia,
y unidas en cuerpo y alma "Murcia es la Catedral, la
Catedral es Murcia, una no se concibe sin la otra"
www.diocesisdecartagena.org/historia_patrimonio/catedral/catedral.htm