Es
el paseo murciano por excelencia y uno de los lugares más
emblemáticos de nuestra ciudad.
La lucha contra las avenidas del río ha sido una
constante histórica, en la que esta edificación
se convirtió
en pieza fundamental.
El Malecón es un muro de contención contra
las avenidas de las aguas. Tuvo su origen en el siglo XV
y, a pesar de haber sido objeto de numerosas reparaciones,
al llegar el siglo XVIII se hallaba muy deteriorado a causa
de las lluvias, los vientos, el paso de las caballerías
y el continuo tráfico de la ciudad, acometiéndose
su reedificación en el año 1.736 por el Corregidor
de la ciudad D. Francisco de Luján y Arce.
Hoy en día es un excepcional paseo a unos tres metros
de altura sobre el nivel del suelo. Como una lengua de piedra
se adentra más de 1.500 metros en la Huerta intentando
rodear la ciudad por su lado oeste, y discurriendo entre
los jardines del antiguo Convento de San Francisco y el
del Botánico. Se trata de un lugar para el ocio y
el paseo desde el que se disfruta de magníficas vistas.
Para el descanso cuenta con numerosos asientos de piedra
a lo largo de todo su recorrido.
Destacan la presencia de un Triunfo dedicado a María,
la estatua del filántropo murciano D. José
María Muñoz, y las viejas portadas de los
huertos y las casas que flanquearon el Malecón.
En su margen izquierdo se encuentran el Colegio de los Maristas,
el Murcia Parque
En el margen derecho se ubica el Jardín
Botánico, nacido de la unión de los terrenos
del antiguo jardín con otros huertos colindantes
como el Huerto de los Cipreses. Hoy día es el jardín
de mayor extensión de todos los existentes en Murcia
y, desde que fue destinado como jardín botánico,
recuperó el nombre con el que muchos ciudadanos lo
conocen.