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LA FUENSANTA Y EL PARQUE NATURAL DE "EL VALLE"
Muy
cerca de Murcia está el Santuario de la Fuensanta,
residencia habitual de la Virgen patrona de la ciudad,
desde el que la visita dos veces al año en romería
(Cuaresma y Fiestas de Septiembre). El culto a la Virgen
de la Fuensanta -que sustituyó a la Virgen de
la Arrixaca en su patronazgo- data de la Edad Media,
época en la que los ermitaños tomaban
agua de una "Fuente Santa". El Santuario,
tal y como hoy lo conocemos, se remonta a finales del
siglo XVII, habiendo sufrido desde entonces diversas
restauraciones.
Se trata de un tradicional templo del barroco murciano,
que consta de tres naves; una central más amplia
y dos laterales con capillas. La portada (1705), obra
de Toribio Martínez de la Vega, presenta dos
torres y una puerta en arco de medio punto, destacando
dos ángeles que sostienen el escudo del Cabildo
de la Catedral (a cuya iniciativa se debe la construcción
del templo) y una hornacina central con la imagen de
la Virgen de la Fuensanta, obra de Jaime Bort, flanqueada
por San Patricio y San Fulgencio.
En el interior hay unos espléndidos relieves
y esculturas de González Moreno. Las pinturas
y murales de la cúpula y del coro son obra del
pintor Pedro Flores. En la primera aparecen representados
el pueblo y la historia de Murcia en una romería
de la Virgen, con Alfonso X, el Conde de Floridablanca,
el cardenal Belluga, Francisco Salzillo, etc. En el
coro se representa la coronación de la Virgen
de la Fuensanta en el Puente Viejo.
El Valle es un rincón natural enclavado en la
sierra de Carrascoy. El paraje comprende unas 2.700
hectáreas de las que 1.900 forman el Parque,
declarado Espacio Natural Protegido desde 1979. Se halla
cubierto de pinares, riscos escarpados y lugares de
extraordinaria belleza natural y paisajística.
Allí se encuentra un centro de recuperación
de fauna silvestre y unos viveros forestales. Sin duda
alguna es uno de los enclaves naturales mas apreciados
por los murcianos.
Desde la Cresta del Gallo, al igual que desde la Fuensanta,
hay unas impresionantes vistas de Murcia y su huerta,
de Monteagudo -con el corazón de Jesús-,
del Monasterio de los Jerónimos, de las sierras
murcianas
Próximos al Santuario de la Virgen de la Fuensanta
se encuentran la Ermita y el Monasterio de la Luz (cuyos
primeros pobladores fueron anacoretas), la Ermita de
San Antonio el Pobre y el Convento de los Franciscanos
de Santa Catalina del Monte, lugares todos ellos que
merece la pena visitar.
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